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miércoles, 29 de enero de 2014

El Atlético profana a lo grande La Catedral

En el partido de fútbol más intenso que se ha visto en el joven San Mamés, el Atlético de Madrid ganó como los equipos grandes (1-2). El Athletic lo revolcó en la primera mitad, pero los de Simeone se levantaron, ganaron el partido y se enfrentarán en semifinales al Real Madrid.



Los equipos grandes se caracterizan especialmente por ser capaces de vencer incluso cuando las condiciones son las menos favorables. El Atlético de Madrid hoy hizo gala de ello en el nuevo San Mamés, superando a un Athletic que lo hizo trizas en la primera mitad. Pero los colchoneros no sólo resistieron los golpes. Cómo vigentes campeones, se levantaron con la cara amoratada y tiraron de corazón para ganar la pelea. Empataron el gol de Aduriz con un trallazo de Raúl García que los ponía en ventaja en el global de la eliminatoria. Y a partir de ahí tomaron el control del juego, cuidando hasta el último detalle, para que el partido no se escapara. El postrero gol de Diego Costa no fue más que la confirmación del estatus de este equipo, que jugará una semifinal de la Copa por tercera vez en los últimas cinco temporadas.

San Mamés lloró para mojar un poco más con sus lágrimas ese césped empapado por la poderosa lluvia que no cesó durante todo el partido. Su corazón está roto. Once desalmados le arrancaron sin piedad de sus entrañas lo que guardaba con más cariño: ese invicto que hacía del Athletic uno de los equipos más temibles de España. Un Athletic potente, que se encuentra en uno de los mejores momentos de su historia. Aúnan con maestría las combinaciones cortas, seña de identidad del fútbol de Valverde y de su reciente etapa bielsista, con los rasgos más esenciales que definieron durante un siglo su fútbol, con balones directos y peligrosos centros desde los costados. Es un fútbol total. Y, sin embargo, no fue suficiente.

No lo fue porque no tuvo en la segunda mitad la continuidad necesaria. En la primera, el Athletic fue rey de San Mamés y Simeone no sabía a ciencia cierta por dónde le venían los golpes. Se los asestaba, principalmente Muniain, que estaba desbocado y se eregía como némesis del cholismo. El pequeño genio navarro hizo suya la parcela central del campo en el que el Atlético desplegaba su 4-1-4-1 y desmontó una y otra vez al rival. Se asociaba con Ander para locura de Gabi y llegaba arriba con peligro. Pero no estaba solo. Susaeta aprovechó la tempranera lesión de Filipe Luis para hacer una y otra vez malintencionadas diagonales que le dejaban vía libre a Iraola para aparecer. El lateral brasileño del Atlético tuvo que abandonar el campo en camilla por su aductor dijo basta de mala manera y a su sustituto, Insúa, le tocó bailar con la más fea.

Desmontado el Atlético, con Koke y Raúl García en labores que por talento no le pertenecen, con Adrián haciendo casi un doble lateral en la parte izquierda, los leones bailaban. Pero no materializaban sus ocasiones. Hasta que Aduriz enganchó en lo alto un balón templado por Balenziaga, que llegó como un guerrero hasta la línea de fondo para poner el servicio. Entonces San Mamés rugió aún más. Con auténtico convencimiento de que su Athletic triunfaría esta noche como ya lo hizo en muchas otras.


Pero cuando los colchoneros parecían muertos, cuando San Mamés y el Athletic alcanzaban la simbiosis y eran un auténtico ciclón, apareció un coloso para cambiar el rumbo del partido. Desde la portería, Courtois dio alas a su equipo. Dos paradas imposibles, primero a Mikel Rico y después, de manera todavía más espectacular a Aduriz, mantuvieron al Atleti en pie y le permitieron llegar vivo al descanso. Dos paradas que acabaron suponiendo el pase de ronda, pues los colchoneros mutaron tras pasar por los vestuarios.

Se fue un equipo derrotado y regresó un equipo campeón. El del control absoluto, el del temple y el saber estar, el del peligro constante. Volvió el Atlético que arrasa esta temporada en España y en Europa para llevarse la eliminatoria. Ya poco importaron el ímpetu de Muniain, la calidad de Ander Herrera o las carreras de Susaeta. Todo eso estaba en el guión que el Cholo le entregó a sus jugadores y había un final feliz. Un gol de Raúl García para derribar al Athletic. Otro de Diego Costa por si quedaban dudas. El hispano-brasileño hizo a última hora lo que no pudo en los primeros segundos de juego: batir a un inmenso Herrerín. Debe agradecer parte del tanto a San José y su horrorosa maniobra para tirar un fuera de juego imposible.


El Atlético de Madrid, tirando de oficio, casta, cabeza y corazón se convirtió en el primer equipo en profanar La Catedral. No sólo ganó la eliminatoria, sino que se llevó el partido porque así había que hacerlo. Necesitaban mandar un mensaje a sus competidores ahora que aparece el Real Madrid en el horizonte: el campeón está muy vivo.

PabloG.

jueves, 23 de enero de 2014

Godín rompe un perfecto empate a todo

El Atlético de Madrid venció al Athletic de Bilbao en el Calderón (1-0) gracias a un testarazo de Godín que hizo bueno el gran envío de Koke desde la derecha. Un tanto que desequilibró un partido que fue un perfecto empate a todo, y que da a los colchoneros ventaja de cara al partido de vuelta.


Cuando la competición llega al límite, este Atlético de Madrid siempre vence. Aunque no lo merezca, como hoy, que se vio en el Vicente Calderón un empate a todo encuadrado en un grandísimo partido de fútbol. Y son esas victorias inmerecidas pero cosechadas de todas maneras la que hacen tan grande a este equipo. Las que lo sitúan a la altura de los mejores. Su rival ya sabe de antemano que no sólo tendrá que competir el partido hasta el final y ser mejor que el Atleti. Puede que con eso no le alcance ni siquiera para arrancar un empate. Necesitan aplastar al equipo de Simeone para que no se les escape la victoria. Algo altamente improbable. Algo que aún no hemos visto esta temporada. El gol de Godín quizá no hizo justicia a lo que ofreció el global del partido, pero sirvió para prolongar la mística de este equipo que quiere seguir peleando por todo.

Marcó el Atlético de Madrid el ritmo del partido y de repente no hubo opción para su rival. Aunque lo intentara de mil formas, aunque se volcara en el área con más de cinco futbolistas. El Athletic siempre encontró lo mismo: nada. O, a lo sumo, un ¡huy! La partida que planteó Simeone era difícil de contrarrestar. Y eso que Valverde, estratega como pocos, lo intentó en todo momento. Calculó con precisión los movimientos del Cholo y los contrarrestó adecuadamente en función del estilo de su equipo y de los jugadores de los que disponía. El Athletic no encontró nada a pesar de que Ibai percutió por la izquierda, de que el ímpetu de De Marcos empujó una y otra vez primero a Filipe Luis y luego a Juanfran, de que Susaeta atacó sin piedad cada minúsculo espacio que dejaba el Atleti.

Aunque el dominio, durante el mayor tiempo del partido, fue vasco, el que controlaba el partido era el Atleti. El indefinido e indefinible Guilavogui condicionó en exceso el juego de su equipo en la primera mitad: obligó a Koke y a Raúl García a pegarse demasiado al centro para hacer funciones que no les corresponde ni por calidad ni por instinto. Pero aun así los colchoneros controlaron, y con la entrada de Gabi, descansaron sobre el pilar más importante de este equipo. Gabi es el principio y el fin de cada jugada. El que primero toma contacto con el balón en la sala de máquinas y el que destruye el avance enemigo si las cosas no salen bien. El pegamento perfecto que cohesiona un ataque brillante y una defensa feroz, y que le da al Atleti ese empaque tan característico que le hace sumar puntos por inercia.

El que no estuvo centrado en el partido fue Diego Costa. Y no lo estuvo porque pinchó en un hueso que, sorprendentemente, fue demasiado duro. El trabajo que hicieron sobre el hispano-brasileño Gurpegi y, especialmente, Laporte fue excelente. El central francés es a sus 19 años uno de los centrales más elegantes de la liga. Su salida de balón es soberbia, su golpeo de balón es exquisito y técnicamente no tiene símil. Pero siempre se le achacó una preocupante fragilidad defensiva. Hoy, en el escenario más duro posible, con una bestia como Diego Costa enfrente, sacó matrícula de honor. No sólo secó al punta atlético, sino que lo sacó del partido y le hizo aflorar esa agresividad que tanto afean su juego. Y todo con una limpieza y una elegancia ejemplares, a pesar de que Costa lo agredió en dos ocasiones.

Un centro perfecto de Koke desde la izquierda y un remate de cabeza de Godín, que entró en el área con más fuerza que un tren de mercancía. Eso fue lo que separó a Atlético y Athletic en el Calderón. Un tanto de gran factura y de capital importancia. Los colchoneros aterrizarán en el todavía incorrupto nuevo San Mamés con ventaja en una de las eliminatorias más vibrantes de la presente edición de la Copa del Rey. Porque sí, los chicos del Cholo también ganan aunque no lo merezcan del todo.

PabloG.

domingo, 17 de febrero de 2013

Caballero y Portillo marcan la diferencia


En ocasiones, un pequeño detalle es capaz de decidir una batalla de noventa minutos en la que no se puede apreciar un claro vencedor. Esa es la magia del fútbol, deporte rebosante de emociones. Sin embargo, esto no ocurre siempre. Otras veces existen diferencias insalvables entre uno y otro equipo. Un primer tiempo sublime y un gran portero en estado de gracia sirven para finiquitar a cualquiera; más si cabe a un Athletic que, aunque mostró una inmensa mejoría en la segunda mitad, sigue sin encontrar aquella senda gloriosa que hace un año le condujo a disputar de manera brillante dos finales.


Dos protagonistas, acompañados en todo momento por la que se presume la gran estrella del futuro, hicieron que el partido tuviera dos actos bien diferenciados. Cuando apareció el primero no hizo falta que asomara el otro; en cambio, cuando el segundo más lucía, más se echaba en falta al primero. La primera mitad de Portillo fue como un sueño hecho realidad. En un Málaga algo cambiado debido a lo cercana en el tiempo que se halla la gran final de Oporto, el paleño fue capaz de brillar por encima del resto. Ni siquiera Isco, siempre estupendo, fue capaz de hacerle sombra. Acaparó el balón y distribuyó como si llevara toda la vida jugando en la medular, alzando su voz para decir que está aquí y para muchos años; que poco importa quién salga o quién entre, él es capaz de hacer a jugar al equipo de la mejor manera posible. Claro, con el césped en un gran estado, todo es mucho más fácil.

Pero si Portillo estuvo excelente, el que más sorprendió fue Piazon. El talento brasileño, el hambre de la juventud y la suavidad en el toque que es sello de identidad de este equipo hacían presagiar que el Málaga había firmado una perla. Destacó cada vez que tuvo ocasión con la canarinha y con los reservas del Chelsea e incluso con el primer equipo, pero su actuación de ayer fue quizá la más completa que se le recuerda si tenemos en cuenta que tiene sólo diecinueve años. Piazon, arropado en todo momento por el espectacular físico de Baptista, que está de vuelta, y la potencia de Antunes, que acaba de llegar para quedarse, fue un tornado por la izquierda. Se encargó de proponerle a Iraola una partida difícil de ganar, sobre todo a los diecisiete minutos, cuando un recorte dejó al brasileño con todo a favor para ponerle en bandeja el gol a Saviola. Pero lo mejor de la actuación de Lucas fue su implicación. Se desvivió en ataque y se vació en defensa, sorprendiendo a propios y extraños. Sin duda, fue el elemento de cohesión entre los dos actos del encuentro.


Porque en la segunda parte, el león volvió a rugir. Quizá con menos fiereza que antes, pero con la misma ambición. Cuando De Marcos comenzó a carburar, cuando el empuje de Susaeta se hizo patente, el Athletic despertó y el dominio quedó en igualdad. Pero en esos momentos en los que el Málaga más bajó su nivel, apareció el gran héroe de la tarde: Willy Caballero. Si Sabella no quiere ver que es el mejor portero, no sólo de Argentina, sino de la Liga BBVA actualmente, allá él. El caso es que los de Bielsa no lo olvidarán tan fácilmente. Ya dejó un aperitivo sensacional en el primer tiempo con una doble parada imposible a Ibai y Aduriz. Lo de la segunda parte fue diferente, aunque igual de espectacular. Si el Málaga pudo hacerse con los tres puntos fue por su soberbia actuación. Las paró de todos los colores: de falta, a bocajarro, de manera sobria y espectacular. Cuando más apretó el Athletic, con Aduriz y Llorente en el campo, más lució Caballero. Tanto, que en unos últimos minutos de infarto, lanzó una contra que el recién ingresado Joaquín no culminó por un palmo. Ahora sólo falta que repita gesta en Portugal y deje la eliminatoria encarrilada. El sueño debe continuar.

PabloG.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Demasiado cansancio para homenajes


Justamente hoy hace cincuenta años del debut del mejor portero de la historia del Athletic de Bilbao. Precisamente en La Rosaleda, el legendario Iribar se enfundó por primera vez la negra equipación del equipo de sus amores, la misma con la que forjó su mito bajo palos. Curiosamente hoy fue el Málaga quien visitó la casa de Iribar. La ocasión era inmejorable para rendir tributo a una leyenda viviente del fútbol español, probablemente el mejor portero que haya dado este país, con permiso de Casillas. La afición de La Catedral se rindió a los pies de su ídolo, porque Iribar, de forma directa o indirecta ha influido en todos los aficionados del Athletic. No hay un solo seguidor rojiblanco, por joven que sea, al que no se le ponga el vello de punta al escuchar su nombre, y eso sólo los grandes mitos pueden lograrlo. Iribar lo es, no cabe duda.


Pero lo cierto es que ninguno de los dos equipos tenía cuerpo para fiestas. La aventura europea pasó factura a los dos equipos, que sintieron que el partido se hacía demasiado largo. El Málaga estuvo irreconocible durante buena parte del encuentro: el balón circulaba a una velocidad muchísimo menor de la habitual, Toulalan y Camacho no lograban hacerse con el centro del campo, a Isco le faltaba la chispa, Joaquín no encandilaba en el regate… En definitiva, el Málaga no era el de siempre. Mientras tanto el Athletic sí fue el de siempre. No el de Bielsa, pero sí el de siempre. Fue un equipo correoso y muy físico. Durante la primera mitad, los leones no acertaban a la hora de llegar tocando, caían demasiado en el fuera de juego y buscaban en exceso a Aduriz arriba, con escaso éxito. Está más que claro que Aduriz no es Llorente, por mucho que se esfuerce. El riojano aporta muchos más intangibles que el vasco, además de ser menos estático y más letal. Durante estos minutos, la pieza clave del Athletic fue Iturraspe, que se adueñó del centro del campo a pesar de la dura competencia que tenía enfrente e hizo jugar a sus compañeros, en especial a De Marcos, al que sirvió un balón magistral de cuchara que ni él ni Susaeta lograron llevar a buen puerto.


El meta Raúl tuvo un inicio de partido que hizo dudar a más de un aficionado local e incluso a él mismo. Algunos fallos en la salida por alto y con el balón en los pies sembraron las dudas en San Mamés. Es normal, debe ser bastante difícil salir de titular el día en que se homenajea al mejor portero de la historia del club. La responsabilidad tiene que ser tremenda. Pero bien sea por talento propio, que no le falta, o porque el espíritu de Iribar se apoderó de él, terminó cuajando una actuación fabulosa. Raúl fue el gran culpable de que el Málaga terminara el encuentro con el marcador a cero. Contra él se estrellaron Jesús Gámez tras una internada, las intentonas de Isco y Monreal, y un soberbio latigazo de Eliseu que hizo levantarse a toda la grada de La Catedral. En definitiva, todo lo que el Málaga lanzó a portería.


Menos trabajo tuvo Caballero, a pesar de que también cuajó una gran actuación, como viene siendo habitual en este inicio de liga. El argentino se está consolidando como uno de los mejores guardametas de la categoría, especialmente cuando tiene que fajarse en las salidas al mano a mano. Ahí demuestra que a lo aprendido en la escuela argentina le ha sumado la entereza de la escuela española. Esta vez le tocó a De Marcos, que tampoco fue capaz de superar a Caballero cuando estuvo frente a él tras un magnífico pase filtrado por Muniain. Y es que el Athletic tuvo un cuarto de hora de dominio intenso sobre el cuadro de Pellegrini, justo cuando salieron a relucir las enseñanzas del maestro Bielsa. El Athletic recuperó su identidad y se impuso al Málaga, pero con escaso acierto de cara a portería, a pesar de contar ya con Llorente en el campo. Siempre que se aproximó al área dio sensación de peligro, pero la realidad muestra que el único disparo a puerta que realizó fue el mano a mano salvado por Caballero, que volvió a dejar a cero su casillero. No hubo goles, pero el espectáculo, especialmente el de los porteros, fue digno del homenaje. A los jugadores de campo Europa les pesó demasiado.


PabloG.

lunes, 28 de mayo de 2012

XIX Torneo Nacional BlueBBVA Alevín de Fútbol 7 en Benalmádena


Desde el pasado viernes 25 de mayo hasta el día 27 del mismo mes, se desarrolló en Arroyo de la Miel el XIX Torneo Nacional BlueBBVA Alevín de Fútbol 7, el torneo Brunete de toda la vida, ese por el que pasaron talentos tales como Iniesta o Fernando Torres, promovido por José Ramón de la Morena a través de la Fundación El Larguero. A la cita acudieron como cada año los veinte equipos de primera división representados a través de sus equipos alevines para brindarnos a los allí presentes un espectáculo formidable y rebosante de talento futbolístico.

El Atlético de Madrid se proclamó campeón del torneo después de derrotar al Valencia por tres a uno en la gran final gracias a un hat-trick de Salomón Obama, que con diez dianas, fue galardonado con el trofeo al máximo goleador de la competición. Los colchoneros pasaron cómodamente por encima de un Valencia que a pesar de contar con el mejor jugador del torneo, Abel Ruiz, no pudo hacer nada ante el despliegue físico de Salomón y Silvano y la calidad de Óscar entre otros.


No fue sencillo el camino hacia la final para ninguno de ellos. Los rojiblancos vencieron en la fase de grupos a Racing, Athletic Club y Levante, pero se vieron sorprendidos por el Osasuna, que los venció por uno a cero. Una vez en la fase final del torneo, el Atlético hizo gala de una gran superioridad y dejó en el camino al Villarreal en cuartos y al Barcelona en semifinales. Por su parte, los chés se plantaron en la final invictos, tras haber derrotado a Málaga, Real Sociedad, Real Madrid y Betis en la fase de grupos, y al Rayo Vallecano y nuevamente al Málaga en cuartos y semis respectivamente.

También pudimos presenciar un magnífico partido por el tercer y cuarto puesto entre el equipo anfitrión, el Málaga, y el Barcelona, que llegó a los penaltis tras un empate a uno en el tiempo reglamentario gracias a los tantos de Arnau y Alfredo. Una vez en la fatídica tanda, ambos porteros mostraron un gran acierto al detener tres penaltis el meta malaguista y dos el culé, ya que el disparo de Alfredo lo repelió la madera. Finalmente, se alzaría con el tercer puesto el Barça con el fallo del portero José Antonio, después de que Pau hubiera anotado su pena máxima.


El torneo nos dejó sin duda un gran ramillete cracks a los que habrá que seguir muy detenidamente de cara al futuro, ya que en unos años los veremos exhibiendo su talento en los campos de primera división. Como nos sería imposible analizarlos a todos, nos centraremos en los más destacados de los cuatro primeros clasificados:

Alfredo Sousa: Este pequeño y habilidoso extremo portugués del Málaga logró meter a su equipo en la fase final del torneo con un tanto sobre la bocina que eliminó al Real Madrid. Salido de la cantera del Sporting de Lisboa, destaca por su desparpajo, por su calidad a la hora de desbordar, por su laborioso trabajo de presión y por su gran colocación a la hora de marcar gol. A veces peca de individualista y eso genera algún que otro problema a la zaga malacitana. Recuerda en más de un gesto a su compatriota Cristiano Ronaldo.

Arnau Comas: Este rubio y espigado futbolista es el líder absoluto de su equipo, además del capitán. Puede actuar tanto de central como en el centro del campo, rindiendo de maravilla en ambas posiciones. Posee un talento descomunal a la hora de sacar el balón jugado y una gran potencia física que utiliza tanto para pisar el área rival como para defender su propia portería, a lo que suma una inteligencia táctica impropia de su edad. Probablemente en unos años sea el heredero de Guardiola en el mediocampo azulgrana.

Abel Ruiz: El nueve del Valencia se coronó finalmente como el mejor jugador del torneo. Es un jugador muy alto que aprovecha todas su cualidades físicas y técnicas para rematar cualquier balón que le llega, por difícil que sea. Pero sin duda, la faceta que mejor realiza es la de recibir el balón de espaldas y aguantarlo, permitiendo la entrada de los extremos para finalizar la jugada, lo que le otorga un valor táctico impagable. Como bien dijo Kiko Narváez, quien lo apadrinó durante la competición, recuerda al ex colchonero cuando era joven.

Salomón Obama: Sin duda fue el jugador más dominante del campeonato, ya que tiró de su equipo en todo momento, lo que le llevó a anotar la friolera de diez tantos en siete encuentros. Con un físico descomunal para sus doce años de edad, este ariete del Atlético de Madrid es pura potencia, aunque no exenta de una calidad deslumbrante. Líder natural del equipo campeón, es dueño de un poderosísimo disparo y de una amplia zancada que le permite ir dejando atrás a los rivales con suma facilidad. No cabe duda de que en pocos años será el Drogba del Atlético de Madrid y llevará a su equipo a lo más alto como ya hizo en el torneo alevín.

Aquí os dejo con una foto que me hice con el máximo goleador de la competición. ¡Qué grande eres Salomón!

Aquí os dejamos el siete ideal de El Banquillo del Cuarto Árbitro:


JOSÉ ANTONIO
(MÁLAGA CF)
BENJAMÍN GARAY     ARNAU COMAS
(REAL MADRID)     (FC BARCELONA)
SILVANO         SALOMÓN OBAMA         ALFREDO SOUSA
(ATLÉTICO)                (ATLÉTICO)               (MÁLAGA CF)
ABEL RUIZ
(VALENCIA CF)

PabloG.

jueves, 10 de mayo de 2012

Final de la UEFA Europa League Atlético de Madrid - Athletic Club


El Tigre se comió a los leones

Llegó el día de las emociones, el más esperado por leones y colchoneros, el día en que el Athletic volvía a una final europea treinta y cinco años después,  el día en que el Atlético podría coronarse  de nuevo campeón como hizo dos años atrás. Llegó el día de la final de la UEFA Europa League y Bucarest se tiñó de rojiblanca.

El duelo estuvo servido desde el primer momento, también en el banquillo, donde dos estrategas como Simeone y Bielsa, pupilo y maestro, se verían las caras e intentarían ganar el dominio táctico en el terreno de juego. Pronto tomaron ventaja los atléticos, que con una presión asfixiante lograron incomodar mucho al Athletic a la hora de sacar el balón jugado y le hacían regalar balones en largo o realizar peligrosas pérdidas en pases cortos. De hecho, en una de estas pérdidas, Diego logró enviar un balón interior para que Falcao se metiera en el pico del área y una vez allí, cuando ya parecía que iba a perder el cuero, driblara a su rival y se sacara un zapatazo con la izquierda que sacó las telarañas de la escuadra de Gorka Iraizoz y acercaba a su equipo a una nueva Europa League.


Tras el bonito tanto del “Tigre”, el Athletic por fin pudo desplegar algo más ese juego atractivo que le ha llevado a la final de la segunda máxima competición europea, aunque sin su chispa característica debido al buen hacer de la férrea defensa atlética liderada por Godín. A pesar de ello, a punto estuvo de hacer el primero de su equipo Fernando Llorente, con un remate mordido a centro de Ander Herrera que se marchó rozando el poste. Poco después el que lo intentó fue Muniain, que sacó un peligroso disparo desde cuarenta metros al que Courtois respondió con un paradón. Los leones lo intentaban una y otra vez, pero no lograban percutir la defensa colchonera con claridad.

Pero entonces, cuando los vascos vivían sus mejores minutos del encuentro, una nueva pérdida les volvió a condenar. Y es que de nuevo Diego vio el hueco para que Turan se metiera hasta la cocina y sirviera en bandeja el balón a Falcao, un balón que el colombiano recibió de espaldas y tras realizar un movimiento de crack que sentó a Aurtenetxe, clavó en la red de Gorka, al que supero al meter el pie por debajo del cuero. El “Tigre”, máximo goleador de la competición por segundo año consecutivo, hacía realidad el sueño atlético, ya que a falta de cuarenta y cinco minutos para el final, tenían una ventaja de dos goles sobre un Athletic al que hicieron mucho daño con gran seriedad defensiva y un juego simple, pragmático y ante todo eficaz.


La segunda mitad comenzó con una revolución en el equipo de Bielsa, que dio entrada a Íñigo Pérez e Ibai Gómez para sentar a Aurtenetxe e Iturraspe, a fin de enderezar una situación excesivamente complicada. Los resultados fueron inmediatos, ya que tan sólo un minuto más tarde Miranda tuvo que salvar in extremis una internada de Muniain. Minutos más tarde el que lo intentó fue Íñigo Pérez con un lejano disparo de falta que puso en aprietos a Courtois.

El Athletic volvió a tomar las riendas del partido, pero pagó caros muchos errores causados por el nerviosismo de sus jóvenes jugadores, a los que a ratos pesó en exceso el escudo que llevaban en el pecho. Para colmo, su líder natural, Llorente, naufragaba una y otra vez ante la pareja de centrales colchonera, sublime en la noche de hoy.

A falta de veinte minutos, los leones se volcaron a la desesperada para lograr un tanto que les pudiera meter de nuevo en la final. Se sucedieron la ocasiones: un centro de Iraola al que Llorente no llegó por poco, un remate de Ibai alto, un jugada del propio Ibai que salvó Courtois y De Marcos en el rechace envió el balón fuera, un disparo de Susaeta que se fue rozando el poste tras tocar en Miranda, otra ocasión de Susaeta a bocajarro que Courtois abortó… El Athletic lo intentaba de todas las maneras, pero se topaba una y otra vez con el muro atlético.

Mientras tanto, los madrileños seguían buscando sin hacer ruido el tercer y definitivo tanto que certificara la consecución del ansiado trofeo. Avisó Falcao, que se vació en una jugada en la que se enfrentó el solo a la defensa bilbaína y en la que tras driblar a dos adversarios, sacó un buen disparo que salió repelido por el poste. Pero el definitivo tanto llegaría de la mano de Diego, que agarró un balón a cuarenta metros del área y, tras entrar en ésta, regateó a Amorebieta arrastrando la bola para después batir a Iraizoz con la izquierda y desatar la locura colchonera que veía a su equipo de nuevo campeón dos años después. Lloraba de emoción el “Cholo” y reía todo el equipo y toda la afición del Atlético de Madrid que vibraba con un nuevo título de su equipo, esta vez logrado gracias al innegable talento y liderazgo de Radamel Falcao y al inmenso trabajo de los Adrián, Turan, Diego, Godín, Filipe… El Atlético de Madrid volverá a pisar Neptuno.


ALINEACIONES

Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Godín, Miranda, Filipe; Suárez, Gabi, Diego (90’ Koke), Turan (93’ Domínguez), Adrián (88’ Salvio); Falcao.

Athletic Club: Iraizoz; Iraola, Amorebieta, Martínez, Aurtenetxe (45’ Pérez); Iturraspe (45’ Ibai), Herrera (62’ Toquero), De Marcos; Muniain, Susaeta, Llorente.



PabloG.

viernes, 27 de abril de 2012

Vuelta de las Semifinales de la UEFA Europa League Athletic de Bilbao - Sporting de Portugal


Habrá final rojiblanca: Llorente lleva al Athletic a la histórica final de Bucarest

Vibrante encuentro disputado en San Mamés entre dos equipos repletos de calidad, juventud y hambre de títulos. Llegaba el Sporting de Portugal a La Catedral en busca de un billete para la final de Bucarest, pero no se lo pondría fácil un Athletic que, consciente de la histórica oportunidad que tenía a su alcance y del abierto 2-1 de la ida, lo dejó todo en el campo.

Comenzó algo nervioso el equipo de Bielsa, con algunas imprecisiones a la hora de hacer circular el balón, aunque a pesar de esto, contó con las primeras ocasiones del encuentro. Los vascos declararon sus intenciones a los once minutos, con una jugada combinativa que acabó con un disparo de Muniain tras una dejada de Ibai Gómez que se marchó a córner. Poco después volvió a la carga el Athletic, con un buen disparo del propio Ibai al que Rui Patricio respondió con agilidad.

Tan solo un minuto más tarde y después de haber amedrentado ya a la defensa portuguesa, llegó el tanto rojiblanco. Tras una nueva jugada colectiva, Muniain colgó el balón desde la derecha y Llorente puso su fornido pecho para dejar el balón franco a Susaeta y que este la enganchase y fusilara a Rui Patricio. El Athletic golpeaba primero.


Tras el tanto local, el Sporting despertó y tomo un poco más la iniciativa del encuentro, desbordando en la línea de tres cuartos de campo con la velocidad de Capel y Pereirinha, y sobre todo, con la calidad del chileno Matías Fernández. “Matigol” lideró todas las contras de su equipo, ocasionadas por las pérdidas de balón de un Athletic que bajó el ritmo durante este tramo del encuentro.

Durante estos minutos de acercamiento, el Sporting contó con grandes ocasiones de igualar el encuentro. La mejor de todas ellas llegó tras una buena jugada de toque de los portugueses que finalizó con un centro de Capel desde la izquierda y un remate alto de Pereirinha tras haberle ganado la posición a la defensa. También pudo empatar el partido el central Polga, pero a su gran remate a la salida de un córner tras ganarle la partida a Llorente, Iraizoz respondió con una gran parada que salvó a su equipo.

A partir de los cuarenta minutos el Athletic volvió a resurgir y se mostró mucho más preciso en la entrega del balón. Los de Bielsa provocaron grandes desajustes en la defensa portuguesa con sus innumerables entradas por banda, sobre todo con jugadores del centro del campo como Ander que caía al costado para sorprender. Contó con dos ocasiones inmejorables el Athletic para ampliar su ventaja: primero un centro perfecto de Iraola al que Ibai no acertó a llegar; después un remate de volea de Llorente a centro de Ander al que Rui Patricio respondió con un gran paradón.

Pero cuando mejor y más cerca del gol se encontraba el Athletic, llegó el tanto lisboeta. Gorka Iraizoz despejó de puños un córner desde la izquierda y su despeje le cayó a Martins, que no dudó en disparar, pero su chut golpeó salió nuevamente rechazado, lo que propició que le cayera perfecta a Van Wolfswinkel, que la clavó para poner las tablas en el marcador y darle la clasificación momentánea a su equipo.


Aunque duró poco la alegría a la afición portuguesa, que vio como sólo dos minutos más tarde y en el descuento de la primera mitad, Llorente recibía un balón en la frontal y hacía una maniobra de superclase para mandar un balón interior a Ibai Gómez que el joven mediapunta de Lezama no perdonó e hizo el segundo de su equipo para dejar un hermoso panorama de cara al segundo acto.

En la segunda mitad, Matías Fernández, que estaba tocado, dejó su lugar en el campo para que entrara Carriço.

El Athletic salió de nuevo a por el encuentro y contó con una gran ocasión por medio de Susaeta, que tras una jugada individual, disparó a puerta, pero se topó con un Rui Patricio que sacó el balón de la escuadra y mandó el balón a córner. Precisamente, en este saque de esquina, Javi Martínez se elevó sobre el resto y conectó un perfecto cabezazo, pero cuando ya había superado al portero lisboeta, su remate se estrelló en el poste. También tuvo una gran ocasión el Sporting, con un disparo seco de falta directa de Insúa que salió repelido por el poste tras tocar en Ander Herrera. El partido se ponía más emocionante por momentos.

Tras unos minutos trepidantes, el ritmo del encuentro descendió un poco, en parte porque los dos conjuntos veían próxima la prórroga y no querían asumir riesgos innecesarios. A pesar de ello, Llorente tuvo una buena oportunidad con un remate de cabeza, pero Xandao salvó la ocasión en el instante justo, jugándose el penalti.

Pero en los minutos finales y como ya ocurriera en la ida, pero esta vez con los papeles cambiados, el Athletic logró el tanto definitivo en los últimos instantes del choque. Ibai recibió en el pico del área y tras sentar a su par, sacó un gran centro que Llorente acertó a rematar con gran maestría al poner la pierna en el momento justo para llevar a su equipo a la final de Bucarest.


Al Final, el Athletic de Bilbao logró una histórica victoria gracias a que no perdió nunca la cara al encuentro y a un colosal Fernando Llorente que tiró una vez más de su equipo para darle el triunfo ante un dignísimo adversario como lo fue el Sporting de Portugal. Habrá final rojiblanca el próximo nueve de mayo.

ALINEACIONES

Athletic: Iraizoz; Iraola, Amorebieta, Martínez, Aurtenetxe; Iturraspe, Herrera (93’ Pérez), Muniain (90’ Ekiza); Susaeta, Ibai (92’ Toquero), Llorente.

Sporting: Rui Patricio; Pereira, Polga, Xandao, Insúa; Schaars, Martins (83’ Carrillo), Capel, Fernández (45’ Carriço), Pereirinha (63’ Jeffren); Van Wolfswinkel.


PabloG.

viernes, 30 de marzo de 2012

Ida de los Cuartos de Final de la UEFA Europa League Schalke 04 - Athletic


El Athletic se impuso al Schalke en uno de los partidos del año



Se vivió un auténtico partidazo en el Veltins Arena de Gelsenkirchen, donde el ambiente era espectacular, entre el Athletic del “Loco” Bielsa y el Schalke de Raúl, dos equipos muy valientes que nunca perdieron la cara el choque.

En los primeros minutos, que fueron de tanteo, se vio un interesante intercambio de golpes entre ambos conjuntos, conscientes de la magnitud del envite y sobretodo de sus respectivos adversarios.

Ambos equipos tuvieron alguna ocasión clara en estos compases iniciales, destacando disparo alto de Llorente a centro de Ander Herrera y un lanzamiento de Huntelaar que se fue por poco tras una gran jugada y posterior pase del joven Draxler.

Tras esto, durante los minutos que peor lo estaba pasando el Athletic debido al peligro alemán, De Marcos se internó por la derecha, centro raso un balón que remataría Susaeta y que Hildebrand, desafortunado, no logró atrapar, siendo aprovechada esta situación por Llorente que, en dos ocasiones, remató el rechace, logrando el primer tanto de su equipo.

Pero les duró poco la alegría a los bilbaínos, ya que tan sólo un minuto más tarde, Uchida sacó de banda para Farfán y este se la devolvió al japonés, que se coló hasta la línea de fondo para poner un centro raso que, como no, Raúl remató al primer palo, devolviendo la igualada al electrónico.

Después de los dos goles, el espectáculo aumentó, con ambos equipos abiertos y buscando el segundo tanto. En estos minutos el Schalke logró someter al Athletic, creando peligro a la contra por las bandas, con unos eléctricos Farfán y Draxler, secundados por los laterales Uchida y Fuchs. Los leones se vieron en serios problemas con las ocasiones mineras, siendo las más relevantes un disparo de Huntelaar que Susaeta sacó en el área pequeña, y una internada de Draxler, que dio a Raúl el pase de la muerte, pero el madrileño no pudo rematar.


En la segunda mitad, el partido volvió a equilibrarse, teniendo la primera llegada Llorente, pero Papadopoulos se mostró muy rápido al cruce, abortando el peligro.

Tras esto, el Schalke volvió a tomar las riendas del encuentro, acosando a los de Bielsa con numerosas llegadas. Avisaron primero con un remate de Papadopoulos que se marchó rozando el poste, y posteriormente con una tremenda volea de Farfán que atrapó Gorka con alguna que otra dificultad, pero no volvieron a avisar, ya que en la siguiente jugada, Raúl, tras varios rechaces, logró empalmar una preciosa volea desde la frontal que sorprendió a Gorka, adelantando de este modo a los alemanes.

Querían más los mineros, como demostraron con un disparo seco de Fuchs que Gorka logró atajar, y con una posterior vaselina de Raúl que se marchó por poco.

Pero en estas el Athletic reaccionó, y a la salida de un córner, de nuevo Llorente logró rematar con rabia un balón al primer palo que entró al fondo de la red, dándole el empate a su equipo cuando más lo necesitaba. Otra vez aparecía el Rey León para salvar a los suyos.

A partir de este momento, apareció el Athletic que arrasó en Old Trafford, llegando continuamente al área rival con triangulaciones y balones entre líneas. Buena muestra de ello fue el aviso que envió Muniain, salvado por Papadopoulos.

Pero a la siguiente, los leones encontraron de nuevo el premio del gol, con una magnífica contra liderada por Muniain que abrió a la izquierda para que Ibai la cambiara hacia Susaeta, rematando a puerta y llegando De Marcos desde segunda línea para mandar al fondo de las mallas el rechace del meta, encarrilando mucho el partido y la eliminatoria.


No se rindió el Schalke en los minutos finales, contando con serias ocasiones de empatar el encuentro, como un espectacular disparo de volea de Huntelaar que interceptó en el palo, o un nuevo remate de Raúl que logró salvar Gorka.

Pero el destino tenía reservada de nuevo una gran victoria a los vascos, y, como ya sucediera en Manchester, fue nuevamente Muniain quien marcó el último tanto de su equipo, tras una enorme cabalgada de Susaeta, que le sirvió el balón en bandeja.

Al final, importantísima victoria del Athletic en un campo complicado y ante un duro rival, que deja la eliminatoria prácticamente vista para sentencia a expensas de lo que suceda en La Catedral.

La importancia del líder

Sin duda, los jugadores más destacados del encuentro fueron Raúl y Fernando Llorente. Ambos jugadores tiraron de su equipo en momentos decisivos, dándoles el soplo de aire fresco que necesitaban.

Mención especial merece el veterano capitán minero, que se dejó la piel en el campo, dando un autentico recital de juego. Estuvo presente en cada jugada ofensiva de su equipo, pero también fue el primero a la hora de la presión para robar el esférico. Lo hizo todo el 7, dirigió, desbordó, construyó el juego, y lo más importante, logró dos tantos que pueden valer su peso en oro en el partido de vuelta.


ALINEACIONES

Schalke 04: Hildebrand (45’ Schober); Uchida, Papadopoulos, Matip, Fuchs; Höger (55’ Holtby), Jones; Farfán, Draxler (55’ Jurado); Raúl, Huntelaar.

Athletic: Gorka; Iraola, Javi Martínez, Amorebieta, Aurtenetxe (70’ Pérez); Iturraspe, De Marcos (84’ Ekiza), Ander (45’ Ibai); Susaeta, Muniain, Llorente.

PabloG.

lunes, 20 de febrero de 2012

24ª Jornada de la Liga BBVA Athletic - Málaga



Duelo por Europa en La Catedral. El conjunto local, el Athletic, flamante finalista de copa y con sed de victoria tras el traspié en Heliópolis, recibía al Málaga, al que se le están atragantando esta temporada los encuentros a domicilio pero que muestra una gran solidez en su feudo, como hizo frente al Mallorca.

Acoso malaguista

El partido comenzó con el Málaga volcado sobre el área rival y dominando el esférico. Ya en el primer minuto de juego tuvo una gran ocasión para adelantarse en el marcador, pero el disparo de Seba se marchó por poco desviado por la defensa. Tan solo cinco minutos más tarde, los blanquiazules volvieron a tener no una sino tres buenas oportunidades de abrir el marcador, pero tanto Rondón, en dos ocasiones, como Cazorla, se toparon con un gran Gorka Iraizoz, que supo responder perfectamente al acoso malaguista. Pero el Málaga seguía a lo suyo, y liderado por un gran Isco volvía a plantarse una y otra vez en la meta rival, como en una ocasión del joven talento malaguista que el meta navarro logró detener. Por otro lado, el Athletic, con la ausencia de tres pilares como son Javi Martínez, sancionado, y Fernando Llorente y Amorebieta, en el banquillo, no daba señales de ser ese conjunto que cautiva con su entrega y juego de la mano de Bielsa, y se veía resignado ante el (estéril) vendaval malacitano. Tras unos minutos en los que el partido se relajó un poco, los boquerones volvieron a la carga por medio de Cazorla, que tuvo dos ocasiones al filo del descanso, primero un disparo muy blandito que Iraizoz atrapó sin problemas, y posteriormente un lanzamiento que se marchó por poco tras una contra liderada por Isco. Con los malaguistas dominando, pero sin encontrar el premio del gol, se llegó al final del primer tiempo


El Athletic abusó de un Málaga cataléptico

Tras el descanso, Bielsa quiso cortar la hemorragia de su equipo introduciendo a dos jugadores esenciales para el funcionamiento de su equipo como lo son Llorente y Amorebieta. Y, lógicamente, con el cambio el Athletic ganó, y tomó las riendas del partido ante un Málaga que parecía dar el empate por bueno. Pero al llegar el minuto cincuenta y ocho, el devenir del encuentro se tornó de manera irreversible: Amorebieta aprovechaba un balón suelto a la salida de un córner y ponía el primero en el electrónico. El Málaga, después de haber tenido contra las cuerdas a su rival durante todo el primer asalto, se iba a la lona en el segundo por bajar la guardia. Y no sólo eso, sino que entró en un estado de catalepsia del que tardó en recuperarse. Porque la jugada contigua al primer gol bilbaíno fue una doble ocasión de Muniain y Llorente que salvaron entre Willy e Isco y que terminó en córner, un córner que finalmente San José remataría al fondo de las mallas para abrir brecha. Pero no quedó ahí la cosa, ya que escasos segundos más tarde, el Athletic logró robar el cuero y Muniain puso un centro perfecto que Toquero remató de volea, batiendo así a Willy Caballero y hundiendo de esta manera al Málaga. Tras cuatro minutos en los que el Málaga se marchó de San Mamés, el Athletic mató el partido, y su rival fue incapaz de reaccionar en los minutos posteriores, logrando de esta forma unos puntos vitales de cara a su presencia en la próxima edición de la Champions League.


ALINEACIONES

Athletic: Iraizoz; Iraola, Ekiza (45’ Amorebieta), San José, Aurtenetxe; Iturraspe, Herrera (75’ Pérez), Susaeta (45’ Llorente); De Marcos, Muniain, Toquero.

Málaga: Caballero; Sánchez, Weligton, Mathijsen, Monreal; Toulalan (67’ Camacho), Recio (64’Eliseu), Cazorla, Isco; Seba (64’ Joaquín), Rondón.


PabloG.