El Tigre se comió a los leones
Llegó
el día de las emociones, el más esperado por leones y colchoneros, el día en
que el Athletic volvía a una final europea treinta y cinco años después, el día en que el Atlético podría coronarse de nuevo campeón como hizo dos años atrás.
Llegó el día de la final de la UEFA Europa League y Bucarest se tiñó de
rojiblanca.
El
duelo estuvo servido desde el primer momento, también en el banquillo, donde
dos estrategas como Simeone y Bielsa, pupilo y maestro, se verían las caras e
intentarían ganar el dominio táctico en el terreno de juego. Pronto tomaron
ventaja los atléticos, que con una presión asfixiante lograron incomodar mucho
al Athletic a la hora de sacar el balón jugado y le hacían regalar balones en
largo o realizar peligrosas pérdidas en pases cortos. De hecho, en una de estas
pérdidas, Diego logró enviar un balón interior para que Falcao se metiera en el
pico del área y una vez allí, cuando ya parecía que iba a perder el cuero,
driblara a su rival y se sacara un zapatazo con la izquierda que sacó las
telarañas de la escuadra de Gorka Iraizoz y acercaba a su equipo a una nueva
Europa League.
Tras
el bonito tanto del “Tigre”, el Athletic por fin pudo desplegar algo más ese
juego atractivo que le ha llevado a la final de la segunda máxima competición
europea, aunque sin su chispa característica debido al buen hacer de la férrea
defensa atlética liderada por Godín. A pesar de ello, a punto estuvo de hacer
el primero de su equipo Fernando Llorente, con un remate mordido a centro de
Ander Herrera que se marchó rozando el poste. Poco después el que lo intentó
fue Muniain, que sacó un peligroso disparo desde cuarenta metros al que
Courtois respondió con un paradón. Los leones lo intentaban una y otra vez,
pero no lograban percutir la defensa colchonera con claridad.
Pero
entonces, cuando los vascos vivían sus mejores minutos del encuentro, una nueva
pérdida les volvió a condenar. Y es que de nuevo Diego vio el hueco para que
Turan se metiera hasta la cocina y sirviera en bandeja el balón a Falcao, un
balón que el colombiano recibió de espaldas y tras realizar un movimiento de
crack que sentó a Aurtenetxe, clavó en la red de Gorka, al que supero al meter
el pie por debajo del cuero. El “Tigre”, máximo goleador de la competición por
segundo año consecutivo, hacía realidad el sueño atlético, ya que a falta de
cuarenta y cinco minutos para el final, tenían una ventaja de dos goles sobre
un Athletic al que hicieron mucho daño con gran seriedad defensiva y un juego
simple, pragmático y ante todo eficaz.
La
segunda mitad comenzó con una revolución en el equipo de Bielsa, que dio
entrada a Íñigo Pérez e Ibai Gómez para sentar a Aurtenetxe e Iturraspe, a fin
de enderezar una situación excesivamente complicada. Los resultados fueron
inmediatos, ya que tan sólo un minuto más tarde Miranda tuvo que salvar in
extremis una internada de Muniain. Minutos más tarde el que lo intentó fue
Íñigo Pérez con un lejano disparo de falta que puso en aprietos a Courtois.
El
Athletic volvió a tomar las riendas del partido, pero pagó caros muchos errores
causados por el nerviosismo de sus jóvenes jugadores, a los que a ratos pesó en
exceso el escudo que llevaban en el pecho. Para colmo, su líder natural,
Llorente, naufragaba una y otra vez ante la pareja de centrales colchonera, sublime
en la noche de hoy.
A
falta de veinte minutos, los leones se volcaron a la desesperada para lograr un
tanto que les pudiera meter de nuevo en la final. Se sucedieron la ocasiones:
un centro de Iraola al que Llorente no llegó por poco, un remate de Ibai alto,
un jugada del propio Ibai que salvó Courtois y De Marcos en el rechace envió el
balón fuera, un disparo de Susaeta que se fue rozando el poste tras tocar en
Miranda, otra ocasión de Susaeta a bocajarro que Courtois abortó… El Athletic
lo intentaba de todas las maneras, pero se topaba una y otra vez con el muro
atlético.
Mientras
tanto, los madrileños seguían buscando sin hacer ruido el tercer y definitivo
tanto que certificara la consecución del ansiado trofeo. Avisó Falcao, que se
vació en una jugada en la que se enfrentó el solo a la defensa bilbaína y en la
que tras driblar a dos adversarios, sacó un buen disparo que salió repelido por
el poste. Pero el definitivo tanto llegaría de la mano de Diego, que agarró un
balón a cuarenta metros del área y, tras entrar en ésta, regateó a Amorebieta
arrastrando la bola para después batir a Iraizoz con la izquierda y desatar la
locura colchonera que veía a su equipo de nuevo campeón dos años después.
Lloraba de emoción el “Cholo” y reía todo el equipo y toda la afición del Atlético
de Madrid que vibraba con un nuevo título de su equipo, esta vez logrado
gracias al innegable talento y liderazgo de Radamel Falcao y al inmenso trabajo
de los Adrián, Turan, Diego, Godín, Filipe… El Atlético de Madrid volverá a
pisar Neptuno.
ALINEACIONES
Atlético
de Madrid: Courtois; Juanfran, Godín, Miranda, Filipe; Suárez, Gabi, Diego (90’
Koke), Turan (93’ Domínguez), Adrián (88’ Salvio); Falcao.
Athletic
Club: Iraizoz; Iraola, Amorebieta, Martínez, Aurtenetxe (45’ Pérez); Iturraspe
(45’ Ibai), Herrera (62’ Toquero), De Marcos; Muniain, Susaeta, Llorente.
PabloG.
Ánimo chaval. Redactas bien. Te deseo suerte y felicidad
ResponderEliminar¡Gracias!
EliminarEspero que me sigas leyendo.
Es un placer ver como redactas , ójala consigas lo que te mereces.
ResponderEliminarPor mi parte ya tienes un lector más.
¡Muchas gracias!
EliminarMe encantará verte mucho por aquí.
Las crónicas están bien expresadas y claras. Si me permites el consejo, el que una persona destaque por encima de otra implica innovar, dar un enfoque diferente a las cosas y ante todo destacar. Lo primordial, es que el lector comience a leer y no sepa lo que viene a continuación, tentándolo auqe siga leyendo. Ante todo suerte y no te rindas.
ResponderEliminar¡Muchas gracias!
EliminarTendré muy en cuenta tu consejo.
¡Espero que leas mis progresos!