No
hay una mejor forma de espantar a los fantasmas que con una lección en la
pista. Y más si eso sirve para demostrar que sigues siendo el mejor, que ni las
mayores adversidades pueden tumbarte, porque tu coraje siempre te lleva en
volandas. Lo de Alonso y Contador ya supera todos los umbrales imaginados.
¿Hasta dónde serán capaces de llegar? Hasta donde ellos quieran. De nada sirve
intentar establecerles un límite, porque no dudarán en derribarlo con la
facilidad con la que se derriba un castillo de naipes. Son los mejores y nadie
se lo puede discutir. Quizá ayer sí, pero no hoy. Hoy ya forman parte de la
élite del deporte, ésa que jamás han abandonado en realidad, a pesar del
desprestigio que tantas veces han recibido.
Sólo
han bastado cuatro semanas y una etapa estratosférica para limpiar el nombre
del mejor ciclista del mundo. La etapa de Santander-Fuente Dé no fue sino el
reflejo de esta Vuelta a España 2012, la mejor Vuelta de la historia. En ella
Contador se impuso al resto como en los viejos tiempos, con una superioridad aplastante.
Nadie se acordó del clembuterol ni del calvario que ha pasado en estos dos últimos
años. En ese momento sólo había lugar para la admiración a un escalador
excepcional, un ciclista total que fue como un tiro en el momento decisivo.
Ganó la vuelta a falta de cuatro etapas. Y todo ello a pesar del duro combate
que le propusieron dos corredores fenomenales.
La
actuación Purito Rodríguez rozó la perfección en esta Vuelta: fue el mejor
durante buena parte de ella y presentó una oposición fenomenal a un titán como
Contador. Como ya hiciera en el Giro, volvió a dejar la sensación de ser un
ciclista formidable, pero se le volvió a escapar el maillot al final. Sin duda
alguna, su debilidad reside en las etapas decisivas, donde le tiemblan las
piernas, y eso en las grandes vueltas se paga. Finalmente quedó por detrás de
Valverde, otro corredor de los que enganchan. A pesar de que su objetivo al
principio era el de ganar unas cuantas etapas como preparación para el mundial
de ciclismo que comenzará en cinco días, con el paso de las etapas fue tomando
más y más protagonismo hasta el punto de llegar a ser uno de los causantes de
que esta Vuelta sea la mejor de la historia. Siempre al acecho, Valverde
demostró ser el corredor más inteligente de cuantos participaron en la
competición. La llegada a Arrate habla por sí sola. Sólo un atleta de la
inteligencia del murciano puede decidir una carrera en la última centésima, sea
cual sea la disciplina en la que participe. Esa última etapa le definió.
Además, también logró imponerse en la etapa de Collada de la Gallina en una
llegada fascinante con Purito, Contador y él mismo como protagonistas, la
antesala de lo que se avecinaba. Ahí no sólo hizo gala de inteligencia y
fortaleza mental, sino que exhibió la explosividad que sólo él sabe darle a una
carrera en el momento exacto. Después de esta Vuelta, no cabe duda de que su
papel en los mundiales será magnífico. Pero en esta Vuelta, ni él ni Purito pudieron
hacer nada frente a Contador, un corredor irrepetible.
Pero
si la demostración de superioridad y de superación de Contador fue admirable,
la de Alonso en Monza no fue para menos. El circuito italiano es uno de los más
fascinantes y exigentes que existen. Un gran escenario que no suele defraudar.
Se ha ganado para siempre el corazón de los aficionados, que han hecho de este
clásico uno de sus predilectos. En definitiva, un circuito que, o te intimida,
o te motiva. Y si corres en Ferrari, la expectación crece. Tienes sobre tus
hombros la responsabilidad de dar a “tu” público un espectáculo memorable. En
estas se encontraba Fernando Alonso, el líder del Mundial. Llegaba a Italia
sediento de victoria tras el varapalo recibido en Spa, donde tuvo que abandonar
en la primera vuelta tras un escalofriante accidente. Pero eso ya había quedado
atrás. En la mente del asturiano sólo había una cosa: el triunfo. Durante la Q1
y la Q2, Alonso voló sobre la pista, despertando el entusiasmo de la grada que
veía la pole como un hecho, pero una inoportuna avería en la Q3 le hizo caer
hasta la décima posición. No había otra salida que la épica.
Los
aficionados ya lo conocen de sobra, saben que Alonso es un piloto sensacional e
impredecible. Es capaz de dar lo mejor cuando más falta hace y suele cometer muy
pocos errores. Había mucha confianza en sus posibilidades de remontada. Pero lo
que seguro no esperaban los tifosi era una lección magistral como la que Alonso
ofreció, porque desde ayer, Alonso y magia significan lo mismo. No logró la
victoria. Es más, en ningún momento tuvo ocasión de disputarle la primera plaza
a Hamilton, pero logró un tercer puesto que sabe a gloria y huele a campeonato.
Ni Rosberg, ni Di Resta, ni Kobayashi, ni Schumacher pudieron contener el
avance del F2012. Ni si quiera Vettel, aunque lo intentó de todas las formas
posibles, incluso ilegalmente. El alemán, que ya se las tuvo tiesas con
Fernando a la salida del pit lane, puso en peligro al español con una maniobra
descabellada que obligó a Alonso a pisar la hierba. Esta maniobra dañó la
aerodinámica del Ferrari y la carrera del Red Bull, sancionado con un drive
through que le hizo descender hasta la novena plaza para poco después abandonar
por problemas en el alternador. Esta sanción y posterior abandono, sumado al de
Button y al natural adelantamiento a Massa, permitieron a Fernando alcanzar la
segunda plaza de la carrera a falta de doce vueltas. Pero no todo iba a ser
buenas noticias para el asturiano: un misil con acento mexicano acababa de
dejar atrás a Massa y amenazaba con hacer lo propio con el otro Ferrari. Poco pudo
hacer Alonso para impedirlo. Finalizó tercero, pero las consecuencias para el
campeonato mundial fueron devastadoras: endosó veinticinco puntos a Webber,
Button, y, lo que es más importante, a Vettel, así como otros cinco a Räikkönen.
Los únicos que recortaron diferencia fueron Pérez y Hamilton, el máximo
aspirante a arrebatarle la primera plaza a Fernando. De momento se encuentra a
treinta y siete puntos de distancia. Cuestión de talento.
PabloG.
Buen artículo. Ánimo Pablo, te deseo lo mejor en tu carrera profesional.
ResponderEliminar¡Muchísimas gracias! Espero verte por aquí.
EliminarFelicidades Pablo, me alegro de ver que también tienes una gran pasión por el ciclismo. Este año nuestras previsiones para el Mundial prometen incluso en la crono donde Alberto puede ser el que cuestione a Tony Martin que sin Wiggins ni Cancellara parece no tener rival. En ruta disponemos de este tridente formidable, aunque ojalá Freire logre retirarse con su cuarto maillor arco-iris. Se lo merece. En cuanto a Alonso su competitividad no conoce límite ni frontera. Si no fuera por cuestiones de equipo probablemente sería ya tetracampeón del mundo. Saludos!
ResponderEliminar¡Muchas gracias! Sí, la verdad es que el ciclismo me gusta bastante, pero mis conocimientos son poco más que básicos. Poco a poco espero ir mejorando. Ojalá que este año arrasemos en el Mundial. El ciclismo español lo merece como ningún otro. Es impresionante la cantidad de grandes ciclistas que da este país, y la cosa parece que cada vez va a más. La contrarreloj la veo complicada, pero con Contador en la bici todo es posible, no vamos a descubrir nada nuevo ahora. En cuanto a la ruta, me gustaría que, por un lado ganara Contador para quitarse de encima la losa del clembuterol -si es que queda alguna duda después de esta vuelta-, y por otro, que ganara Purito, sería un gran premio para un magnífico ciclista como el catalán. Aunque lo que mencionas de Freire tampoco suena mal.
EliminarFernando Alonso está por encima del resto. Es, sin duda, el mejor piloto del mundo, pero muchas veces las condiciones ne le han acompañado. Lo del tetracampeonato que mencionas no sería descabellado, pero a veces los mejores no ven del todo reflejada su calidad en las vitrinas. Ahí están Zico o Stockton que saben bien de lo que hablo.