domingo, 18 de marzo de 2012

28ª Jornada de la Serie A Parma - Milan



Partido emocionante de la Serie A. El Milan, actual líder y próximo rival del Barça en Champions, recibía al Parma, necesitado de puntos para lograr la tan ansiada salvación. El duelo estaba servido.

Dominio rossonero

El partido comenzó con el Milan volcado en el área rival confiando en la velocidad de Emanuelson, la movilidad de El Shaarawy, y sobre todo en la calidad de Ibrahimovic. Por su parte el Parma se mostraba replegado en su campo, confiando en salir rápido por banda con Biabiany y Jonathan, y en el talento de Giovinco. Todo hubiera cambiado en el minuto once si Giovinco hubiera aprovechado un regalo de Abbiati, pero el disparo del joven mediapunta italiano se marchó alto. Después, un juagada individual de Valdés, cuyo disparo se marchó por poco, puso en apuros a los lombardos. Pero el Milan cambió pronto el rumbo del partido, cuando tras un centro desde la derecha y una posterior dejada de Ibra, Emanuelson empalmó el balón de primeras, interceptando en la mano de Zaccardo, por lo que el árbitro pitó penalti y amonestó al central parmesano. Ibra no falló desde los once metros, estableciendo el 0-1. Tras esto, el Milan tuvo una gran ocasión para ampliar la ventaja en el marcador pero Emanuelson no supo aprovechar el rechace de Mirante tras un gran lanzamiento de falta de Ibrahimovic. Minutos después llegaría la jugada polémica del encuentro, cuando el propio Ibrahimovic fue derribado en el área tras un inverosímil eslalon por Zaccardo, lo que hubiera supuesto su segunda amarilla. El Parma, algo inhibido por el asedio milanista, quería reaccionar, y lo hizo con un remate de Paletta que, tras golpear en Thiago Silva, interceptó en el travesaño inquietando a los milanistas, que en ese mismo minuto tuvieron la ocasión de ampliar la ventaja tras un regalo de la defensa parmesana que Ibra no pudo aprovechar al realizar un control defectuoso, por extraño que parezca. La última ocasión del encuentro, la tuvo el Parma con un centro-chut de Biabiany que se fue envenenando hasta marcharse fuera por poco.


Estéril reacción parmesana y sentencia milanista

La segunda mitad comenzó con el Parma mucho más metido en el partido y acosando al Milan, con disparos de Valdés, Giovinco y Floccari, aunque ninguno inquietó demasiado a Abbiati. Tras esto, el Milan renació e Ibra tuvo el segundo tanto tras un magnífico control orientado con la espuela, pero su disparo lo atajó Mirante. Pero en la siguiente jugada, el Milan ya no perdonó más y tras una arrancada desde su campo, Emanuelson dribló a Mirante y marcó el segundo para los lombardos. El Milan quería más, pero esta vez el holandés no pudo aprovechar la nueva ocasión y mandó fuera un gran pase de Ibrahimovic, como tampoco acertó el sueco de falta directa, atajando su disparo Mirante. El conjunto rossonero dominaba el encuentro, siendo demasiado para un Parma que se hallaba maniatado y sin la misma mínima oportunidad de hacer daño al cuadro milanista, excepto en los minutos finales cuando el Milan bajó el ritmo y Floccari lo pudo intentar el dos ocasiones, la primera, un disparo que se complicó tras golpear en un defensa y que requirió de una gran estirada de Abbiati, y la segunda, con el tiempo cumplido, un gran zapatazo desde la frontal que repelió el travesaño. Antes, había entrado al campo Gennaro Gattuso, que reaparecía en los terrenos de juego tras varios meses de ausencia por problemas oculares.


Grazie mille “Ibracadabra”!

El sueco volvió a dar muestras de su increíble calidad con un magnífico repertorio de regates, controles, asistencias y disparos. Marcó el primer tanto de su equipo de penalti, y estuvo presente en todas y cada una de las acciones de peligro de su equipo durante el encuentro. Fue una continua amenaza cada vez que agarraba el esférico. Sin duda, demostró estar al nivel de los más grandes del fútbol europeo actual, toda una bendición para este extraordinario deporte.


ALINEACIONES

Parma: Mirante; Zaccardo, Paletta, Lucarelli; Jonathan, Biabiany (63’ Valiani), Morrone (72’ Okaka), Mariga (25’ Musacci), Valdés, Giovinco; Floccari.

Milan: Abbiati; Antonini, Bonera, Silva, Zambrotta; Muntari (91’ Gattuso), Nocerino, Ambrosini, Emanuelson (85’ Aquilani); El Shaarawy (77’ López), Ibrahimovic.

PabloG.

sábado, 17 de marzo de 2012

26ª Jornada de la Bundesliga Borussia Dortmund - Werder Bremen



Partido de la Bundesliga. El actual líder, el Borussia Dortmund, recibía a un Werder Bremen, clasificado en sexta posición, pero plagado de bajas, como la de Marko Marin o Pizarro entre otros. A pesar de esto, el espectáculo estaba garantizado.

Primera mitad de dominio absoluto del Borussia Dortmund

El encuentro comenzó con un claro dominio aurinegro, algo que se extendió durante los noventa minutos. Jürgen Klopp optó por un centro del campo formado por Kehl y Gündogan, en contraposición del habitual, formado por el propio Kehl y Bender, con objetivo de mantener más la posesión y originar ocasiones de peligro desde el medio campo. Pronto se adelantó el Dortmund, cuando en el minuto ocho y tras una gran jugada colectiva, Grosskreutz se sacó un centro medido para Gündogan, que se encontraba solo frente a Mielitz, pero en lugar de rematar a puerta, decidió cederle el balón al primer toque a se compañero Kagawa para que el japonés la empujase al fondo de las mallas. Poco después el que lo intentó fue Kuba Blaszczykowski, pero su disparo se marchó fuera tras una buena jugada individual. Se gustaba el Borussia, que mostraba una gran frescura y alegría en su juego tocando y desbordando por todos los huecos que dejaba la defensa del Bremen, un Werder Bremen que se mostraba incapaz de hacer frente a semejante huracán futbolístico y que se encomendaba a la calidad del mediapunta Ekici, su jugador más destacado. Pero mientras tanto el aluvión de ocasiones continuaba, y Kagawa estuvo a punto de ampliar la ventaja en el marcador con un tiro raso con la izquierda, pero éste se marchó al palo de la meta defendida por Mielitz. Poco después, la gran ocasión la tuvo Kehl a centro de Schmelzer desde la izquierda, pero de nuevo volvió a encontrarse con la madera, esta vez la del travesaño. Con esto, el Dortmund se marchó al descanso con la sensación de estar aplastando sin piedad a su rival pero sin capacidad para cerrar el encuentro.


El Dortmund bajó la intensidad y el Bremen resurgió tímidamente

La segunda mitad comenzó con una clarísima ocasión de Shinji Kagawa que se marchó fuera rechazada por la defensa. Apretaba el Dortmund que quería sentenciar el encuentro. Muestra de ello fue la siguiente oportunidad cuando Kagawa, llegando de nuevo desde atrás, desde donde estaba haciendo mucho daño, se plantó solo ante la portería, pero su disparo incomprensiblemente se marchó fuera, desperdiciando de esta manera la mejor oportunidad de su equipo en todo el encuentro. Tras esta clara ocasión, el ritmo de los aurinegros decreció, algo que aprovechó el Werder, no tanto para crear peligro a su rival como para alejar el peligro de su área, aunque también incomodó durante algunos minutos al Dortmund., sobre todo saliendo por banda, aunque nada excesivo. Por su parte el Borussia seguía intentando sentenciar el encuentro con buenos disparos de Piszczek y Gündogan, y alguna jugada individual de Perisic, que entró en la segunda mitad en sustitución de Grosskreutz. Al final, importante victoria del Borussia Dortmund, que continúa líder de la Bundesliga a falta de una jornada menos para el final del campeonato y que acaricia de nuevo el trofeo de campeón que ya lograra la temporada pasada.


ALINEACIONES

Borussia Dortmund: Weidenfeller; Piszczek, Hummels, Subotic, Schmelzer; Kehl, Gündogan (73’ Bender), Grosskreutz (73’ Perisic), Blaszczykowski (89’ Owomoyela), Kagawa; Lewandowski.

Werder Bremen: Mielitz; Prödl (55’ Füllkrug), Sokratis, Affolter, Hartherz (62’ Schmitz); Ignjovski, Junuzovic, Trybull (76’ Kroos), Fritz, Ekici; Rosenberg.


PabloG.

jueves, 15 de marzo de 2012

Partido de Vuelta de los Octavos de Final de la UEFA Champions League Chelsea - Nápoles



Partido de vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League. El convulso Chelsea, tras la destitución de André Villas-Boas, recibía al siempre peligroso Nápoles, que aterrizaba en Stamford Bridge con una renta favorable de dos goles después del 3-1 de la ida.

Primera mitad de poder a poder

La primera mitad comenzó con el Nápoles replegado en su campo e intentando aprovechar el más mínimo error de su rival para salir a la contra aprovechando la temible velocidad de sus hombres de ataque, la “Santísima Trinidad” formada por Hamsik, Lavezzi y Cavani. Por su parte, el conjunto blue salió con todo al ataque, en busca del resultado que le permitiese seguir vivo en Champions, el último recurso para salvar una temporada más que discreta. Los primeros minutos fueron un continuo toma y daca de ambos conjuntos en el que Sturridge tuvo la primera gran ocasión para su equipo, pero su disparo se encontró con De Sanctis. Poco después, el Nápoles respondió con un buen disparo de Hamsik, pero Cech abortó la ocasión. A partir de ese momento el Nápoles se hizo con el dominio del cuero y Cavani tuvo en sus botas el primer tanto de su equipo, pero su remate a centro raso de Maggio se marchó fuera por poco a pesar de tener batido a Cech. Tras varias ocasiones de los napolitanos con Hamsik como máximo referente, el Chelsea logró levantarse y hacerse con el esférico, y de esta mejoría surgió el primer tanto blue, cuando el centro por la izquierda de Ramires encontró la potencia del remate en plancha de Didier Drogba, adelantando a su equipo y acercando un poquito más el pase a la siguiente ronda. Tras el gol, los londinenses contaron con dos buenas ocasiones, primero un centro de Sturridge al que Campagnaro se adelantó por poco a Drogba, y posteriormente un disparo de David Luiz que Inler sacó bajo palos. Tras esto, el Chelsea se marchaba al descanso con ventaja en el marcador y la sensación de que la remontada era posible.


Segunda parte llena de emoción

El segundo acto comenzó de la mejor manera posible para el conjunto blue, ya que al poco de reanudarse el encuentro, Lampard botó un córner al primer palo que el capitán John Terry mandó al fondo de las mallas con un testarazo inapelable. El Chelsea lograba el resultado que necesitaba tan sólo cinco minutos después de la reanudación. Pero el Nápoles también quería estar presente en el bombo del viernes, así que tras un centro de Dossena no demasiado bien despejado por Terry, Inler logró controlar el cuero y enviar un zapatazo desde la frontal que se coló en la meta de Cech, abriendo de nuevo el encuentro. Necesitaba otro tanto la escuadra blue para, al menos, forzar la prórroga, por lo que se volcó sobre el marco napolitano. Drogba tuvo el tanto en sus botas, pero su fenomenal disparo a la media vuelta lo detuvo De Sanctis con una buena estirada. Minutos más tarde quien tuvo el partido fue el Nápoles, cuando Zúñiga, tras realizar una gran pared de tacón con Cavani, logró sentar a Terry en el área y sacar un buen disparo, pero Cech estuvo muy atento. El Nápoles tenía la sartén por el mango pero quería otro gol que le asegurara tranquilidad en los minutos finales, aunque esa idea se esfumó de manera casi inmediata cuando el remate de cabeza de Ivanovic interceptó en el brazo de Dossena, señalando el colegiado la pena máxima, que a la postre Lampard convertiría en el tercer tanto de su equipo. En los minutos finales el partido se volvió loco y ambos equipos tuvieron la oportunidad de llevarse la eliminatoria, pero ninguno de los dos lo consiguió, ni si quiera el Nápoles con el disparo de larga distancia de Gargano que pilló adelantado a Cech y se marchó fuera por poco. Con este resultado al final de los noventa minutos reglamentarios, el partido se marchó a la prórroga.


Ganó el más experto

El tiempo extra comenzó tan abierto como finalizó la segunda mitad del encuentro. El primero en golpear fue el Nápoles con una tremenda volea de Marek Hamsik que se marchó por escasos metros de la escuadra izquierda de Petr Cech. Pero el que sin duda lo tuvo más cerca en este primer acto fue el Chelsea, cuando tras un grave error en la salida de De Sanctis, Torres se quedó solo a puerta vacía, pero incomprensiblemente su disparo se marchó fuera. Sigue gafado de cara a puerta el madrileño que acumula más de veinticuatro horas en el campo sin anotar un tanto con la elástica blue. Pero tras el aviso del “Niño”, Drogba puso un balón raso atrás tras recibir de espaldas que Ivanovic no desaprovechó y fusiló a De Sanctis, poniendo el cuarto en el marcador al filo del descanso. El Chelsea estaba clasificado.

En la segunda mitad, el Nápoles se volcó hacia la meta de Cech, pero el cansancio pasó factura al equipo italiano, que falto de ideas, se despidió de la máxima competición continental, dejando un buen sabor de boca tras eliminar en la fase de grupos al Manchester City o de vencer al propio Chelsea en Nápoles con una exhibición de Lavezzi y Cavani. Por su parte el Chelsea de Di Matteo logró el pase gracias a los galones de su núcleo duro, sus tan criticados veteranos que dieron la cara por el equipo en el momento clave. Sin duda, los Lampard, Drogba, Terry y compañía son leyendas vivas de los blues.


ALINEACIONES

Chelsea: Cech; Ivanovic, Terry (98’ Bosingwa), David Luiz, Cole; Essien, Lampard, Ramires, Mata (95’ Malouda), Sturridge (63’ Torres); Drogba.

Nápoles: De Sanctis; Campagnaro, Cannavaro, Aronica (110’ Vargas); Maggio (36’ Dossena), Zúñiga, Inler, Gargano; Hamsik (105’ Pandev), Lavezzi, Cavani.

PabloG.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Partido de Vuelta de los Octavos de Final de la UEFA Champions League Bayern Múnich - Basilea


Partido de vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League. El Basilea visitaba antes de tiempo el escenario de la final del próximo mes de mayo con una renta de un gol lograda en el partido de ida sobre el conjunto local, el Bayern de Múnich. Los bávaros, con una motivación extra en la máxima competición continental debido a que su estadio albergará la final, necesitaban voltear la eliminatoria si querían tener opciones de levantar la “Orejona” ante su afición.

El Bayern certificó su condición de favorito

El partido comenzó como era de prever: el conjunto bávaro atacaba en tromba ante un equipo suizo que, con las líneas muy juntas, se encomendaba al reloj. Pero pronto su mayor aliado paso a ser su mayor enemigo, ya que a los diez minutos y tras dos avisos, Robben puso el primero en el marcador, batiendo al portero Sommer al aprovechar un disparo de Müller que golpeó en un defensa cayendo a los pies del extremo holandés. Ahora el tiempo jugaba en contra del Basilea. Pero el Bayern quería más, quería finiquitar la eliminatoria cuanto antes, así que siguió volcado en el área rival en busca de la recompensa, pero ni el taconazo de Mario Gómez ni el testarazo de Müller, que fue salvado por Park bajo palos, lograron introducirse en el fondo de las mallas. Cabe destacar que la primera y única ocasión del conjunto suizo en el primer acto se produjo en el minuto cuarenta, cuando Frei remató fuera por poco un centro  de Streller. Pero tan sólo fue un espejismo, ya que un minuto más tarde, Robben centró un balón al primer palo que Müller remató de primeras al fondo de la portería de Sommer, volteando la eliminatoria. Pero la tristeza suizo todavía aumentó un poco más cuando sólo tres minutos más tarde Kroos botó una falta al segundo palo para Badstuber, que el central alemán tocó hacia atrás para que Mario Gómez la empujase en la línea de gol. El Bayern se marchaba al descanso con una abultada ventaja en el primer tiempo y con la sensación de ser el único equipo sobre el césped.


Los bávaros abusaron de los suizos

La segunda mitad comenzó con el mismo esquema de la primera mitad: el Bayern se paseaba por el Allianz ante la pasividad del Basilea. Buena muestra de ello fue el cuarto gol teutón, que llegó cinco minutos después de la reanudación, tras un centro de Ribèry al primer palo rematado por Mario Gómez de manera espectacular. Tan sólo diez minutos más tarde, nuevamente Ribèry entraría hasta la cocina para poner un balón picado hacia atrás que Mario Gómez volvió a introducir en la portería de Sommer. Pero el Basilea seguía ausente y siendo desbordado por la velocidad de las bandas alemanas, muy activas durante toda la noche. Cuatro minutos después, de nuevo el francés Franck Ribèry logró llegar hasta la línea de fondo, poniéndola atrás para que, por cuarta vez, Mario Gómez agujereara el marco defendido por Sommer, toda una proeza teniendo en cuenta que se trata de la máxima competición continental. Tras el sexto gol, el Bayern bajó algo el ritmo, algo que aprovechó tímidamente el Basilea, con un acercamiento peligroso que Stocker remató fuera por poco tras una buena jugada combinativa de su equipo. Pero al borde del final del encuentro, volvió a aparecer la ambición bávara y un gran pase interior de Schweinsteiger, que había entrado sustituyendo a Müller, fue recogido por Robben, que mandó el balón al fondo de las mallas tras sentar a Sommer poniendo el siete a cero definitivo. El Bayern, como ya hiciera el pasado sábado frente al Hoffenheim en la Bundesliga, volvía a endosar la escalofriante cifra de siete goles a su rival. En definitiva, los de Múnich pasaron por encima de un Basilea que dejó un muy mal sabor de boca en su despedida de la Champions después de haber realizado una competición espectacular, dejando en la cuneta al todopoderoso Manchester United e incluso venciendo al propio Bayern en Suiza. Cabe destacar la poderosa actuación del delantero Mario Gómez, autor de cuatro de los siete tantos de su equipo, así como la de los extremos Ribèry y Robben y la del mediapunta Müller, muy activos durante todo el encuentro.


ALINEACIONES

Bayern: Neuer; Alaba, Badstuber, Boateng, Lahm; Kroos, L. Gustavo, Müller (69’ Schweinsteiger), Ribèry (77’ Pranjic), Robben (82’ Tymoshchuck); Mario Gómez.

Basilea: Sommer; Park, Dragovic, Abraham, Steinhöfer (69’ Degen); Frei (60’ Stocker), Xhaka, Shaqiri (79’ Zoua), Cabral; A. Frei, Streller.


PabloG.

jueves, 1 de marzo de 2012

Amistoso Internacional España - Venezuela



Partido internacional en La Rosaleda, España, la actual Campeona de Europa y del Mundo,  en su camino de preparación para revalidar el máximo trofeo continental, se enfrentaba a Venezuela, probablemente el combinado nacional que más haya progresado en los últimos años, pasando de ser la “Cenicienta” a codearse con las grandes selecciones de Sudamérica. Las gradas estaban llenas de colorido y los canticos de ambas aficiones se fundían creando un ambiente único que sólo se puede vivir en un partido internacional. Tras el himno de Venezuela cantado a coro por la afición vinotinto, sonó el himno nacional español, que nos puso los pelos de punta a todos y cada uno de los asistentes al coliseo malaguista. Después de los preparativos, el espectáculo podía comenzar.

A pesar de la igualdad inicial, se impuso la calidad española

El partido comenzó con España moviendo el esférico como de costumbre, con triangulaciones rápidas y precisas, que traían de cabeza a la selección vinotinto. El juego colectivo por el que apostó la Roja lograba someter a Venezuela, pero la recompensa del gol no llegaba, ya que ni Llorente, al que eligió finalmente Del Bosque, por delante del valencianista Soldado, ni Iniesta lograron batir al meta rival. El que más cerca estuvo fue Sergio Ramos, pero su remate de cabeza lo repelió el travesaño. Pero los venezolanos querían demostrar por qué han progresado tanto futbolísticamente en los últimos años, y salían con buenas contras, propiciadas por algunos despistes españoles, aunque ninguna de ellas llegó a buen puerto. España, dueña y señora de la posesión, seguía aproximándose al área rival, y ya Silva a la media hora dio un serio aviso con un disparo endiablado: la Roja es Campeona del Mundo, también en los amistosos. A partir de ahí, no se volvió a ver a un futbolista con el esférico que no llevara la camiseta azul pitufo que lució en la noche de ayer la Selección española, y claro, la calidad española salió a relucir, y entre Cesc, Iniesta y Silva destrozaron a Venezuela. Y  en estas llegó el primer tanto, cuando Cesc le entregó el balón perfecto para Iniesta en el área, y el manchego no perdonó, batiendo a Hernández y adelantando a España en el marcador. Pero a penas pudimos respirar los allí presentes, ya que sólo tres minutos más tarde, tras una buena acción individual de Silva y una pared estratosférica con Cesc, taconazo incluido, el canario se sacó un latigazo soberbio que entró pegado al palo derecho de la portería vinotinto. Dos a cero en tres minutos, España cerraba la primera mitad de la mejor manera posible.


Venezuela se desinfló y España sacó el rodillo

Tras el descanso, Vicente del Bosque decidió dejar en la caseta a Llorente e Iniesta para dar entrada a Soldado y Cazorla, pero estos relevos no cambiaron la dinámica del equipo, es más, la beneficiaron, ya que cinco minutos más tarde y tras una gran jugada entre Cesc, Silva y Cazorla, el malaguista puso un pase atrás para que Soldado se estrenara como goleador de la Roja. Pero el valenciano quería más, y no se conformaba con un único tanto en su cuenta particular, así que siguió buscando el segundo con ahínco, y tan sólo cuatro minutos más tarde, tras un centro raso de Arbeloa, logró ampliar la diferencia en el marcador en favor del combinado español. Tras esto entraron al terreno de juego símbolos de la Roja como Xavi y Puyol, y también el descarado Navas. Pero el hambre de un delantero centro es insaciable, y más si se tiene como objetivo alcanzar una cita tan importante como lo es la Eurocopa, así que Soldado insistía en lograr su hat-tirck, y de hecho estuvo a punto de lograrlo cuando Amorebieta le derribó dentro del área, siendo expulsado el central hispano-venezolano, pero su lanzamiento desde los once metros lo detuvo Hernández. Después de este pequeño traspié, la Selección siguió jugando fiel a su estilo y Soldado, lejos de venirse abajo, demostró por qué dejó a Torres en Londres, y ya al final del encuentro, remató el pase de la muerte de Jordi Alba, tras una jugada espectacular del lateral valencianista, con caño icluido. Al final, el equipo de todos los españoles pasó por encima de Venezuela, recuperando su mejor versión y dejando varias buenas noticias, como el debut de Muniain, el espectacular instinto goleador de Soldado, o la inmensa calidad de Cesc, Silva e Iniesta.


ALINEACIONES

España: Casillas; Arbeloa, Ramos (60’ Puyol), Piqué, Alba; Busquets, Alonso (60’ Xavi), Cesc (75’ Muniain), Iniesta (45’ Cazorla), Silva (60’ Navas); Llorente (45’ Soldado).

Venezuela: Hernández; Quijada (71’ Fletscher), Vizcarrondo, Amorebieta, Rosales; Vitali (81’ Flores), Rincón, Arango (87’ Greco), Álvarez (60’ González); Rondón (77’ F. Fletscher) y Miku (66’ Túñez).


PabloG.

lunes, 20 de febrero de 2012

24ª Jornada de la Liga BBVA Athletic - Málaga



Duelo por Europa en La Catedral. El conjunto local, el Athletic, flamante finalista de copa y con sed de victoria tras el traspié en Heliópolis, recibía al Málaga, al que se le están atragantando esta temporada los encuentros a domicilio pero que muestra una gran solidez en su feudo, como hizo frente al Mallorca.

Acoso malaguista

El partido comenzó con el Málaga volcado sobre el área rival y dominando el esférico. Ya en el primer minuto de juego tuvo una gran ocasión para adelantarse en el marcador, pero el disparo de Seba se marchó por poco desviado por la defensa. Tan solo cinco minutos más tarde, los blanquiazules volvieron a tener no una sino tres buenas oportunidades de abrir el marcador, pero tanto Rondón, en dos ocasiones, como Cazorla, se toparon con un gran Gorka Iraizoz, que supo responder perfectamente al acoso malaguista. Pero el Málaga seguía a lo suyo, y liderado por un gran Isco volvía a plantarse una y otra vez en la meta rival, como en una ocasión del joven talento malaguista que el meta navarro logró detener. Por otro lado, el Athletic, con la ausencia de tres pilares como son Javi Martínez, sancionado, y Fernando Llorente y Amorebieta, en el banquillo, no daba señales de ser ese conjunto que cautiva con su entrega y juego de la mano de Bielsa, y se veía resignado ante el (estéril) vendaval malacitano. Tras unos minutos en los que el partido se relajó un poco, los boquerones volvieron a la carga por medio de Cazorla, que tuvo dos ocasiones al filo del descanso, primero un disparo muy blandito que Iraizoz atrapó sin problemas, y posteriormente un lanzamiento que se marchó por poco tras una contra liderada por Isco. Con los malaguistas dominando, pero sin encontrar el premio del gol, se llegó al final del primer tiempo


El Athletic abusó de un Málaga cataléptico

Tras el descanso, Bielsa quiso cortar la hemorragia de su equipo introduciendo a dos jugadores esenciales para el funcionamiento de su equipo como lo son Llorente y Amorebieta. Y, lógicamente, con el cambio el Athletic ganó, y tomó las riendas del partido ante un Málaga que parecía dar el empate por bueno. Pero al llegar el minuto cincuenta y ocho, el devenir del encuentro se tornó de manera irreversible: Amorebieta aprovechaba un balón suelto a la salida de un córner y ponía el primero en el electrónico. El Málaga, después de haber tenido contra las cuerdas a su rival durante todo el primer asalto, se iba a la lona en el segundo por bajar la guardia. Y no sólo eso, sino que entró en un estado de catalepsia del que tardó en recuperarse. Porque la jugada contigua al primer gol bilbaíno fue una doble ocasión de Muniain y Llorente que salvaron entre Willy e Isco y que terminó en córner, un córner que finalmente San José remataría al fondo de las mallas para abrir brecha. Pero no quedó ahí la cosa, ya que escasos segundos más tarde, el Athletic logró robar el cuero y Muniain puso un centro perfecto que Toquero remató de volea, batiendo así a Willy Caballero y hundiendo de esta manera al Málaga. Tras cuatro minutos en los que el Málaga se marchó de San Mamés, el Athletic mató el partido, y su rival fue incapaz de reaccionar en los minutos posteriores, logrando de esta forma unos puntos vitales de cara a su presencia en la próxima edición de la Champions League.


ALINEACIONES

Athletic: Iraizoz; Iraola, Ekiza (45’ Amorebieta), San José, Aurtenetxe; Iturraspe, Herrera (75’ Pérez), Susaeta (45’ Llorente); De Marcos, Muniain, Toquero.

Málaga: Caballero; Sánchez, Weligton, Mathijsen, Monreal; Toulalan (67’ Camacho), Recio (64’Eliseu), Cazorla, Isco; Seba (64’ Joaquín), Rondón.


PabloG.

sábado, 18 de febrero de 2012

22ª Jornada de la Bundesliga Hertha de Berlín - Borussia Dortmund



Partido apasionante de la Bundesliga. El Hertha de Berlín, que se encuentra actualmente en la decimoquinta posición coqueteando con el descenso, recibía al líder y vigente campeón del torneo alemán, el Borussia Dortmund. El espectáculo estaba servido.

 Primera parte igualada

El Borussia llegaba a Berlín mermado por las bajas, ya que no podía contar con sus dos jugadores más talentosos y desequilibrantes, como lo son Mario Götze y Shinji Kagawa, por lo que Jürgen Klopp apostó por alinear juntos al polaco Robert Lewandowski y al paraguayo Lucas Barrios, confiando en dotar a su equipo de mayor presencia ofensiva, y entregándole las bandas a dos jugadores tan físicos como Kuba Blaszczykowski y Kevin Grosskreutz. Por otro lado, el Hertha preparó un partido defensivo, con las líneas juntas en defensa y sin estirarse demasiado en ataque, dejando en punta tanto a Rafael como a Ramos.

El duelo comenzó con el Borussia dominando el cuero, aunque sin la soltura de partidos anteriores, en parte debido a la falta de jugadores de calidad en la mediapunta. A los ocho minutos, Barrios tuvo la primera oportunidad de adelantar a su equipo, pero su remate fue demasiado blandito. El delantero paraguayo del conjunto de la Westfalia se mostró bastante desacertado durante todo el encuentro, errando las ocasiones más claras de su equipo, entre ellas un centro de Piszczek que Barrios remató de rebote tras no acertar a darle con la izquierda. Pero sin duda el jugador más desafortunado del encuentro fue Mats Hummels. El central alemán no estuvo fino, entregándole un balón claro a Raffael en su propia área que Weidenfeller tuvo que resolver de urgencias. Ya al filo del descanso, Piszczek tuvo un mano a mano con Kraft en el que el portero alemán le ganó la partida al jugador del Dortmund, y en el que este último recibió un fuerte golpe en la cabeza. Tras esta jugada, se llegó al descanso de una primera mitad en la que el Dortmund no mostró su mejor versión y en la que el Hertha no dio el paso al frente para hacerse con el dominio del encuentro.


Igualdad hasta que apareció Grosskreutz

La segunda mitad comenzó con malas noticias para el Borussia, ya que, como consecuencia de la última jugada de la primera mitad, Piszczek, que estaba teniendo una magnifica actuación arrancando desde el lateral derecho, tuvo que ser sustituido por Owomoyela.

El Hertha quería demostrar en la segunda mitad que es un equipo capacitado para mantenerse la próxima campaña en la Bundesliga y quiso tomar las riendas del partido a costa de un Dortmund demasiado espeso, y lo logró durante los primeros veinte minutos, donde contó con buenas ocasiones que no supo aprovechar, como un remate de Ebert a pase de Ramos que se fue fuera al cruzarla en exceso, o un centro raso de Ebert, que recuperó el balón tras otro fallo de Hummels, al que Ramos no llegó por poco. Pero cuando mejor se encontraba el conjunto berlinés, Kuba apareció por el flanco derecho para colgar un balón al área que encontró la cabeza de Lewandowski, pero su remate fue detenido en primera instancia por Kraft y posteriormente golpeó en el larguero, cayéndole el esférico a Grosskreutz, que con una poco ortodoxa chilena, batió a Kraft adelantando a su equipo en el marcador. Cuando menos lo mereció el conjunto aurinegro, logró adelantarse. El gol de Grosskreutz  logró hundir finalmente al Hertha, que no supo reaccionar a semejante mazazo. Al final, importante victoria para el Borussia Dortmund de cara al campeonato alemán en un partido en el que fue menos Borussia Dortmund que nunca. Por su parte, sabor amargo para el Hertha, que vio como se le escapaban unos puntos vitales en un partido en el que pudo ser el vencedor.


ALINEACIONES

Borussia Dortmund: Weidenfeller; Piszscek (45' Owomoyela), Hummels (79' Santana), Subotic, Schmelzer; Kehl, Bender, Kuba, Grosskreutz; Lewandowski, Barrios (77' Leitner).

Hertha: Kraft; Kobiashvili, Hubnik, Mijatovic, Janker, Bastians (74' Ronny); Rukavytsya (62' Lasogga), Niemeyer, Raffael, Ebert; Ramos.


PabloG.